“EL PAÍS NO PRODUCE ALIMENTOS PARA 400 MILLONES DE PERSONAS”

El fallido interventor de Vicentín, Gabriel Delgado, habló de comercio exterior, de YPF Agro y de la compañía que intentó expropiar el gobierno nacional.
Hace 6 años GENERAL

El fallido interventor gubernamental en la compañía Vicentín, Gabriel Delgado, se refirió al rol del sector agropecuario en la recuperación de la economía de Argentina.


Además, en declaraciones al diario Página/12, el economista del INTA habló de comercio exterior, de Vicentín y de YPF Agro.

El rol del agro


Para Delgado, Argentina necesita entre 10 y 15 mil millones de dólares netos adicionales por año. Esta carencia es el centro del gran problema macroeconómico, que termina en endeudamiento crónico y crisis periódicas. “La bioindustria es un sector que puede aportar dólares de forma relevante y relativamente fácil. Pero falta discusión sobre el tema porque hay mucha gente que vive de la grieta agroindustrial. El camino de exportar cosas con mayor valor es uno de los pocos que tiene Argentina a mano para salir de este atolladero”, advierte.


Según el especialista, el país no produce alimentos para 400 millones de personas, como suele repetirse. “Nosotros producimos mayormente soja y maíz, que es alimentos para chanchos y peces en China. Los granos tienen mucho valor agregado, porque allí dentro hay uso de máquinas, conocimiento, fertilizantes, genética, herbicidas y habilidades. El problema es que en el mercado no valen nada en términos relativos, porque están en el piso de la cadena trófica. O sea, exportamos cosas que valen poco e importamos cosas que valen mucho”, describe Delgado.


Exportar alimentos


“Todas las economías regionales producen alimentos y bebidas para humanos. La gran productora de alimentos para alimentar chanchos es la Pampa Húmeda. ¿Imaginen si parte de la soja o del maíz pudiéramos comercializarla en el mercado interno para producir carne envasada de exportación?”, indicó Delgado.


El especialista considera que es indispensable tener una política fiscal de fuerte diferenciación entre la exportación de alimentos para consumo directo y alimentos para engorde de animales. Con fuerte carga tributaria sobre maíz y soja para impulsar la transformación en alimentos terminados, que estarían en ventaja tributaria.


“Las economías regionales ponen de pie al interior profundo. Así como está la logia de la primarización, hay otra academia que defiende los derechos de exportación y les da igual cobrar al vino que a la soja. Ninguna de las dos logias ven a la agroindustria como un medio para mejorar performance de generación de empleo y de divisas”, agrega.


Vicentin


“Vicentin alteró el orden público porque alteró el comercio de granos y la intermediación. Hay casi 500 millones de dólares que no están en el corazón maicero, más allá de las acreencias del Banco Nación. Vicentin es una compañía que si está en funcionamiento, puede valer 500 millones de dólares. Pero eso ya no es fácil que suceda, porque para funcionar necesita que los productores le vendan 8 millones de toneladas de soja. Esto ahora es imposible no sólo porque la empresa no tiene la plata para comprar la soja sino que nadie en el mercado confía en Vicentin. Para que vuelva a funcionar necesita un aporte de capital y cambio de conducción”, evaluó.


YPF Agro


Delgado aseguró que “se necesita tener una empresa de referencia en el mercado agroindustrial”. “Lo que YPF es en energía, podría ser lo en el sector de las proteínas. YPF Agro puede estar en China y en Rotterdam, puede ser la empresa de referencia en el desarrollo de legumbres” concluyó.


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